BLUES DE LEYENDA: El South Side y el West Side de Chicago

A los aficionados al blues se nos pone la carne de gallina cuando oímos la palabra “Chicago” y una descarga eléctrica nos recorre la espina dorsal. Los sonidos que allí se forjaron provienen de los grandes movimientos migratorios mediante los que los afroamericanos del sur rural buscaban mejorar su vida en el norte industrializado y menos racista. Estas circunstancias históricas, junto con avances tecnológicos como la amplificación de las guitarras y otros instrumentos, la difusión radiofónica y las compañías discográficas especializadas dieron lugar a la expresión artística del primer
blues eléctrico de Chicago, más o menos entre 1945-1955. Éste proviene de grandes músicos anteriores como Tampa Red, Big Bill Broonzy o “Sonny Boy” Williamson, entre otros muchos. El blues eléctrico, y esta expresión no se refiere sólo a que los instrumentos se enchufen, evolucionó en el superpoblado y conflictivo South Side, repleto de minúsculos clubs donde seguían llegando músicos sureños al abrigo de las luces de neón. Allí se manifestaba el entusiasmo feroz y la alegría de vivir salvaje del nuevo estilo, del que serían posteriormente deudores confesos el rhythm&blues, el rock&roll y todas las variantes del rock moderno. Los judíos polacos Len y Phil Chess y el contrabajista polifacético Willie Dixon dieron al blues eléctrico del South Side la difusión que merecía, produciendo sus discos. Aparte de músicos que evolucionaron desde la anterior etapa, como Sonny Boy, Howlin’ Wolf o Elmore James, brillaron a altura incontestable nuevos músicos como Muddy Waters, Jimmy Rogers y Little Walter.

En la década de los 50 una nueva oleada migratoria originó otro gran gueto en la ciudad, el West Side, dando lugar a un nuevo estilo, el west side sound. Jóvenes bluesmen ambiciosos crearon un estilo de blues tenso, áspero, desgarrador a veces y humorístico otras: Magic Sam, Otis Rush, Buddy Guy... y.... Eddie C Campbell. Éste último en activo tras una larga trayectoria que la ha llevado a ser cabeza de cartel en el último festival de blues de Chicago.

A mediados del siglo XX los discos de blues eran acogidos con entusiasmo por los jóvenes aficionados europeos. Llegaban con facilidad al puerto de Liverpool, e influenciaron claramente a los primeros Beatles, al igual que ocurrió con
The Rolling Stones, The Animals, Eric Clapton y la mayoría de los grupos de los sesenta. En el siglo XXI otro músico de blues europeo, Quique Gómez (Juan Beer), conocido, admirado y amigo de ‘En ViBop’, fue a beber en Chicago de las fuentes del blues. Así surgió la gira europea de Eddie C Campbell con Los Gatos Bizcos y la ocasión única de escucharlo en Soria, que no podíamos dejar pasar de ningún modo. Una leyenda del blues de Chicago, forjado en la cuna donde se produjo la música que cambió el mundo.


“The blues are the roots and the other musics are the fruits... the blues will always be, because the blues are the roots of all American music. As long as American music survives, so will the blues” Willie Dixon